Hay sitios que a tu llegada te dan la sensación de querer quedarte por siempre, embargan todos tus sentidos de paz, el sonido del mar te deja en pausa, la vista a tu alrededor te hipnotiza, los sabores orgánicos que pruebas son indescriptibles, uno de esos sitios es Amansala, un apacible resort de ubicado en Tulum.
Hacer yoga por la mañana para después leer un libro en una hamaca, tomar camino al pueblo o a la zona arqueológica en bicicleta, regresar a disfrutar de una mascarilla de arcilla bajo el sol son solo ejemplos de las opciones a elegir, pero bien puedes solo estar ahí, contemplando el pasar del tiempo y el caer del sol.
Si quieres saber más visita amansalaresort.com
Foto: Dónovan Zamarrón
