El Día de Muertos es una de las tradiciones que mejor expresan la relación de México con la memoria y la vida. En San Miguel de Allende, la celebración se vive entre altares, flores de cempasúchil, expresiones artísticas y sabores que pasan de generación en generación. Este año, Rosewood San Miguel de Allende se suma a la festividad con una agenda de experiencias que reúne gastronomía, arte, coctelería y bienestar.
La programación se extiende durante octubre y los primeros días de noviembre, con propuestas para huéspedes y visitantes interesados en acercarse a las tradiciones mexicanas desde distintas perspectivas.
La gastronomía es uno de los ejes de la celebración. Durante octubre, Artesana Boutique ofrece pan de muerto artesanal, tanto en su versión tradicional como en variedades con rellenos especiales. Hasta el 31 de octubre, además, el hotel propone una experiencia culinaria interactiva en la que los participantes pueden degustar mole con pollo, personalizar su propio pan de muerto y decorar calaveritas de azúcar y chocolate, antes de terminar con una taza de chocolate caliente.
El arte también forma parte de la agenda. El 30 de octubre, el Patio Casona recibirá Donde Viven los Recuerdos, una exposición de la artista Tanya Talamante que explora la memoria y su permanencia entre generaciones, con una mirada inspirada en San Miguel de Allende. Esa misma noche, 1826 Tequila Bar celebrará una nueva edición de sus Speakeasy Sessions, con una colaboración entre Casa Dragones y Quince, coctelería temática y música en vivo.
Para quienes buscan una aproximación más introspectiva a la festividad, Sense, A Rosewood Spa organizará el 31 de octubre dos experiencias inspiradas en el simbolismo del Día de Muertos. La Ceremonia de Cempasúchil combinará meditación, cacao ritual y sanación sonora; por la tarde, el encuentro Viaje Místico Entre Dos Mundos propondrá una exploración personal de las raíces ancestrales y sus significados.
El 2 de noviembre, la celebración llegará a la mesa con dos opciones. Pirules Garden Kitchen ofrecerá una cena especial de tres tiempos creada por el chef Odin Rocha, con platillos como tamal de birria de chamorro, pollo con mole negro y una interpretación del pan de muerto con espuma de queso de rancho y naranja.
En paralelo, el Jardín Rosewood será escenario de la Gran Celebración de Día de Muertos, con estaciones de antojitos mexicanos, tlayudas oaxaqueñas, enchiladas mineras, pozole, tamales, tacos y una selección de moles regionales. Pan de muerto en distintas versiones, churros, buñuelos, chocolate caliente y café de olla completarán la propuesta. La noche incluirá música con DJ y un concurso de disfraces de catrines y catrinas.
La participación del hotel también se extiende a las calles de San Miguel de Allende, donde se suma a las actividades comunitarias relacionadas con el Desfile de Catrinas, una de las expresiones que llenan de color la ciudad durante estas fechas.
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